He dedicado mi carrera a crear soluciones para proteger la infraestructura de API que impulsa a las empresas modernas. Fundé Salt porque vi que las herramientas de seguridad tradicionales, como los WAF, las puertas de enlace y las CDN, no fueron diseñadas para ver o proteger las API. Esa brecha provocó vulneraciones, puntos ciegos y riesgos de miles de millones.
Hoy nos enfrentamos a una nueva ola de riesgos aún mayor que la anterior. El auge de la IA agente nos ha llevado a un verdadero punto de inflexión.
La IA agente no es solo otra capa de software. Es un paradigma informático fundamentalmente nuevo. Estos agentes autónomos razonan, recuerdan y toman medidas en tiempo real en todos los entornos. Activan flujos de trabajo, acceden a datos confidenciales y actualizan sistemas sin intervención humana.
Son potentes y peligrosos.
Y todos funcionan mediante API.
La dura realidad: no se puede proteger la IA sin proteger las API
Cada agente de IA está conectado mediante API. Ya sea extrayendo datos de sistemas internos, enviando comandos a plataformas de terceros o coordinándose con otros agentes a través del Protocolo de Contexto de Modelo (MCP), que actúa como intermediario de API, las API son el plano de control.
Pero aquí está el problema: la mayoría de los equipos de seguridad siguen tratando las API como una partida más en su presupuesto. O peor aún, asumen que sus herramientas actuales ya las cubren.
No es así.
La IA agente magnifica cada debilidad de su estrategia de API. Si no tiene visibilidad de todo el tráfico de API, si no identifica los puntos finales sensibles y si no comprende el contexto del comportamiento, está operando a ciegas mientras los agentes de IA actúan con acceso total al sistema.
Esto no es solo un riesgo técnico. Es una cuestión de seguridad vital. Si un agente basado en IA toma una decisión sanitaria basada en datos incompletos o manipulados, lo que está en juego no es algo abstracto. Es personal. La salud de mi propia abuela depende de que sistemas como estos sean seguros, fiables y de confianza. No aceptaré nada menos.
Por qué las herramientas actuales se quedan cortas
Las herramientas tradicionales nunca fueron diseñadas para manejar esto. Inspeccionan el tráfico en el perímetro. Filtran las cargas útiles basándose en reglas estáticas. Pero no pueden decirle:
- Qué agentes de IA están activos
- Qué están haciendo esos agentes
- Si están actuando dentro o fuera de la política establecida
- Si se están utilizando agentes maliciosos o API en la sombra
- Si las API internas están filtrando contexto confidencial
El auge de la IA agente significa que necesitamos una seguridad de API que sea en tiempo real, basada en el comportamiento y profundamente integrada en la forma en que los agentes de IA piensan y actúan.
Nuestra visión: Asegurar el tejido de API del futuro
En Salt, creemos que la IA agente marca el comienzo de una nueva era del software, y esa era debe asegurarse de una manera distinta.
Esta es nuestra visión:
- Visualice todo el tejido de API al instante: Los agentes de IA operan a través de miles de API, incluidas las internas, de socios, en la sombra y obsoletas. Salt ofrece un mapa completo y actualizado continuamente sin necesidad de tráfico ni agentes para comenzar.
- Entienda el comportamiento, no solo el tráfico: Salt va más allá del registro de llamadas a API. Comprendemos la intención, la secuencia y el contexto para detectar anomalías que indiquen abuso, desviaciones o falta de alineación entre la política del agente y su comportamiento.
- Asegure el Protocolo de Contexto de Modelo (MCP): El MCP se está convirtiendo en la lengua franca de los agentes de IA. Define lo que saben los agentes, qué acciones pueden realizar y cómo piensan. Salt está creando la primera seguridad diseñada específicamente para el tráfico MCP y la coordinación de agentes.
- Prevenga la próxima generación de ataques de IA: Desde la inyección de prompts hasta el abuso de API, Salt detecta y detiene ataques que eluden las defensas tradicionales. Además, proporcionamos la inteligencia necesaria para adaptar las políticas en tiempo real antes de que los incidentes se agraven.
- Habilite una adopción responsable de la IA: La seguridad no puede frenar la innovación. Salt está diseñado para ofrecer rapidez y facilidad de implementación. Nos integramos directamente con entornos en la nube, como AWS, brindando a los equipos visibilidad instantánea sin interrumpir las operaciones.
El camino por delante
Hemos entrado en un mundo donde el software puede pensar y actuar. Eso es emocionante, pero también exige un cambio radical en nuestra forma de entender la seguridad.
En Salt, estamos comprometidos a liderar el camino. Aseguraremos los agentes de IA que están transformando la forma en que operan las empresas. Protegeremos las API que hacen posibles a esos agentes. Y seguiremos construyendo hacia un futuro donde la innovación y la confianza vayan de la mano.
Porque no se trata solo de sistemas digitales, sino del impacto real que tienen en los clientes, los socios y los empleados.
Roey Eliyahu, Cofundador y CEO, Salt Security
